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Por Horacio Di Renzo
Creo
que para desarrollar un tema como el Wu De, debemos comenzar hablando
del Respeto.
El respeto es un vehículo fundamental de las relaciones con todo lo que
nos rodea: personas, cosas, lugares, situaciones.
El respeto nace en el mismo momento que nace la persona. Todo ser que
viene al mundo, ya por eso es digno de respeto. Cuando la vida dispone a
un nuevo ser en este mundo, es un acto digno de ser respetado, un hecho
trascendente que nos recuerda la maravilla que nos rodea,
independientemente de las circunstancias que nos tocan, que corresponden
a nuestra construcción como seres humanos.
Cuánto mejor sería el mundo, si nos respetáramos entre nosotros por el
sólo hecho de ser...de estar aquí y compartir este lugar y este
tiempo...
Luego de ello, el respeto debe ser hacia uno mismo.
El que respeta, primeramente se respeta a sí
mismo. Consecuentemente, quien falta al respeto, lo que está haciendo en
primera instancia es no respetarse. Al menos ese es el concepto con el
que encaramos el respeto en al Wushu.
Cuando no se respeta al Maestro, esa carencia cae directamente sobre uno
mismo ya que uno estaría practicando con alguien a quien no se debe
respeto...una aparente contradicción, pero que se explica desde el auto
respeto.
De la misma manera, quien se respeta a sí mismo suele ser respetado. Si
no sentimos respeto por nosotros mismos y no nos respetamos, nos falta
peso para pretender que otros lo hagan.
Rodeate de aquello que respetas.
Es importante considerar el respeto como un pre-requisito en las
relaciones y como un elemento que guíe nuestros pasos. Por ejemplo:
deberíamos procurar estar siempre ante personas, cosas y lugares que nos
infundan respeto.
Elegir los sitios donde vamos, las cosas con las que nos rodeamos, o que
usamos, las personas con las que compartimos...elegirlas de acuerdo al
respeto que nos infunden, puede ser un viaje de descubrimiento interior
y de crecimiento.
Piense en algo que usted no respete, e imagínese compartiendo tiempo con
ello. Piense cómo se sentiría, qué pensaría, que haría.
Luego piense qué pasaría de se rodeara, todo lo que fuese posible, de
personas, cosas y lugares que le despierten algún tipo de respeto. Cómo
se sentiría, qué haría, hacia dónde lo llevaría...piénselo.
Yendo específicamente al Kung Fu...elijo una escuela que me infunda respeto. En la antiguedad, era el Maestro quien elegía a su alumno. El
maestro antes de aceptar a un alumno averiguaba sobre los valores de esa
persona. Entre esos valores, pesaba mucho el modo en que ese aspirante,
trataba a sus padres y a los mayores. Evidentemente, era la mejor manera
de averiguar si podía llegar a respetar al Sifu en sus años ancianos o
ante alguna diferencia.
Hoy las cosas se dieron vuelta si bien eso es solo en apariencia. El
alumno elige con quien aprende. Visita Escuelas, averigua currículums,
investiga a su futuro profesor, incluso hasta pide probar una clase!
cómo ha cambiado todo ¿ no ? pero no está tan mal: el alumno busca una
escuela acorde a sus espectativas y eso habla de su autorespeto. Porque
ahí en esa Escuela, el va a transpirar, a sufrir dolores, a sacrificarse
para aprender.
Lo que algunos no piensan es que luego de esa decisión, el maestro sigue
eligiendo. Sigue eligiendo a quién dedicará especial atención, a quién
corregirá con más dedicación. Será el alumno quien se gane o no se gane
ese respeto del Maestro, si quiere aspirar a profundizar en el Arte.
Vamos a hablar de diferentes tipos de respeto que debemos considerar en
nuestro camino marcial.
Respeto al Kwon
Respeto significa apreciar el valor del o de lo otro. Este es el caso
con el Kwon, el salón de práctica. Sea este un club, un espacio rentado
o una Escuela Tradicional propia, es un sitio donde se entrena, donde se
ejercita, donde se comparte entre pares, la pasión por el kung fu.
Nuestro Kwon, es el testigo silencioso de nuestro progreso. A el
entramos por primera vez con torpeza en nuestros movimientos, y luego de
un año ese kwon nos recibe con kung fu adquirido, dignificando al sitio,
al profesor, a la disciplina, a nosotros mismos.
Respetar el kwon significa valorarlo, quererlo y defenderlo. Se entra
con una inclinación, se sale igual. Se entra con permiso del Sifu, se
sale igual. Si el sifu desea un comportamiento más relajado, se saluda
al entrar por primera vez y al salir al despedirse solamente. Las reglas
pueden variar un poco pero el respeto por el sitio y lo que representa,
debe ser el mismo.
Respeto en la clase
Se
debe ingresar, permanecer y salir de la clase en forma respetuosa. Esto
significa:
- Tratar de ingresar al Kwon antes que comience la clase para no
perturbar su ritmo y demostrar también interés en la disciplina,
respetando el trabajo del profesor.
- Cuando llegamos después, debemos esperar en un costado, que el
profesor nos permita ingresar. Cuando éste lo haga, se saluda y se
entra.
- Para salir del kwon se pide permiso al profesor.
- Durante la clase, se deberá estar atento a las indicaciones del
profesor.
Se practicará en silencio, para evitar el bullicio que dispersará la
atención de nuestros compañeros.
También se debe respetar el tiempo.
Ese tiempo que sin duda, hay que sacarselo a otros intereses, para
volcarlo en el Kwon. En estos tiempos acelerados e intensos, siempre que
dedicamos tiempo a algo, se lo tenemos que sacar a otra cosa. De manera
que respetar ese tiempo es simplemente, aprovecharlo! no desperdiciar
esos minutos y aprovecharlos para entrenar, para disfrutar del kung fu y
para aprender.
Respeto a los Ancestros
Toda Escuela de Kung Fu Tradicional, está transmitiendo conocimientos
que fueron acuñados, desarrollados y preservados por los exponentes de
las generaciones anteriores. Sin su trabajo y dedicación, nosotros no
tendríamos un Arte como este para practicar.
Es por eso que en todo Kwon existe un sitio dedicado a la memoria y el
respeto a los Maestros. Lo llamamos "Altar". Cómo debe ser ese altar, lo
hablaremos en otra ocasión. Lo importante desde el concepto de respeto,
es que cada clase debe comenzar con un gesto de agradecimiento, que es
el saludo a esos Maestros. Saludamos al Altar al iniciar y al finalizar
la práctica.
Cuántas veces, durante una dura práctica, para ganar un poco de
voluntad, dirigí mi vista a esas fotos y me imaginé el camino de esos
héroes...probablemente alguna vez hayas hecho lo mismo. Ese respeto y
admiración por sus vidas nos alimenta y nos inspira, nos marca un
camino, el valor y la eficacia de un método de trabajo y una escala de
valores que algunas escuelas tratamos de mantener.
- Continuará - |